Columna sobre Política y Relaciones Internacionales. 1° de Abril de 2025

Panamá y el Retiro de la Iniciativa de la Franja y la Ruta: Implicaciones en el Contexto de la Relación con Estados Unidos

Por Josías Valle Guerrero

 

Durante la visita del Secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, a Panamá, entre el 1 y el 3 de febrero de 2025, el Presidente José Raúl Mulino anunció la salida de Panamá de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, por sus siglas en inglés). Esta decisión marcó un hito en la política exterior panameña y constituye un claro reflejo de las dinámicas geopolíticas que atraviesan las relaciones internacionales del país, particularmente con su tradicional socio estadounidense.
Panamá había suscrito la Iniciativa de la Franja y la Ruta  el 17 de noviembre de 2017, poco después de formalizar sus relaciones diplomáticas con la República Popular China el 13 de junio de ese mismo año, durante la administración del Presidente Juan Carlos Varela. La cancelación de dicho acuerdo se realizó con una anticipación de 90 días, tal como estipulaba el Memorándum de Entendimiento firmado en su momento. La salida formal de la BRI se concretó a través de la Embajada de Panamá en China.
Es relevante destacar que la BRI busca promover el intercambio de bienes, tecnologías, capital y personal mediante la conectividad y el aprendizaje mutuo entre los países que comparten la voluntad de construir estos principios de forma conjunta. En este contexto, el Presidente Mulino anunció que el Memorándum de Entendimiento no será renovado, lo que podría afectar a la multinacional portuaria Hutchison, con sede en Hong Kong, que opera en los puertos de Panamá tanto en el Atlántico como en el Pacífico.
En una declaración pública, Mulino afirmó que «estudiaría la posibilidad de terminar antes» el acuerdo con China, cuya renovación estaba prevista para finales de 2026. Según el mandatario panameño, el rechazo a la BRI abriría una nueva etapa en las relaciones entre ambos países y permitiría un incremento de las inversiones estadounidenses en Panamá. Con este movimiento, Panamá se convirtió en el primer país latinoamericano en retirarse de la emblemática iniciativa de política exterior e infraestructuras promovida por el presidente Xi Jinping. En base a datos del Gobierno panameño, actualmente cerca de 40 empresas chinas operan en Panamá, principalmente en sectores como logística (Landbridge), minería (First Quantum Minerals, en sociedad con la estatal china Jiangxi Copper), finanzas y telecomunicaciones (Huawei). Muchas de estas empresas están ubicadas en la Zona Libre de Colón, la mayor zona franca de América Latina y el principal centro de contenedores de la región.
Además, Panamá alberga la mina de cobre a cielo abierto más grande de Centroamérica. En este contexto, la Autoridad del Canal de Panamá ha anunciado que trabajará estrechamente con Estados Unidos para «optimizar la prioridad» de los buques estadounidenses que transitan por la vía interoceánica, que es de vital importancia estratégica. Estados Unidos es, de hecho, el principal usuario del Canal de Panamá, con el 74,7% de la carga que transita por él, seguido por China con el 21,4%.
La creciente influencia de China en la región, que incluye inversiones en infraestructuras claves como el puerto de Chancay en Perú, ha generado un escenario complejo en el cual la política de seguridad de Estados Unidos juega un rol preponderante. En este sentido, la administración de Donald Trump aplicó una estrategia diplomática que presionó a Panamá para que se descolgara de la BRI, en el marco de la intensificación de la guerra comercial contra China.
En respuesta a la decisión de Panamá, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, enfatizó que «cada metro cuadrado del Canal y su área adyacente pertenecen a Panamá». Aseguró, además, que China continuará respetando la soberanía panameña sobre el Canal y su carácter de vía navegable internacional permanentemente neutral.
Un aspecto fundamental de este proceso ha sido la implicación de la multinacional portuaria CK Hutchison Holdings, que, a través de su filial Panama Ports Company (PPC), gestiona los puertos de Cristóbal y Balboa. En 2021, la Autoridad Marítima de Panamá renovó por 25 años la concesión a PPC. Sin embargo, tras la presión estadounidense, Hutchison Port vendió sus acciones en Panamá, con un acuerdo preliminar alcanzado con el consorcio estadounidense BlackRock-TiL para vender el 90% de su participación en PPC. Esta transacción, que se estima en USD 22,8 mil millones de dólares, asegura que la gestión de los puertos de Cristóbal y Balboa pasará a manos estadounidenses, consolidando la influencia de Estados Unidos sobre el Canal de Panamá. Esta venta ha sido recibida positivamente por el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, que destacó el liderazgo de Trump en este proceso, aunque CK Hutchison, por medio de su codirector gerente Frank Sixt, aseguró que la transacción no tiene motivaciones políticas y responde únicamente a fines comerciales.
La decisión de Panamá de abandonar la BRI, mientras se alinea más estrechamente con Estados Unidos, refleja un reajuste de su política exterior en un contexto geopolítico cada vez más polarizado. La relación histórica entre Panamá y Estados Unidos, especialmente en lo que respecta al Canal de Panamá, ha quedado claramente reafirmada, lo que plantea un escenario complejo de interacciones diplomáticas, comerciales y de seguridad en la región.
En definitiva, el retiro de Panamá de la Iniciativa de la Franja y la Ruta no solo refleja un cambio en sus relaciones con China, sino que subraya la importancia de sus lazos tradicionales con Estados Unidos, mientras el país busca equilibrar su rol en el comercio global y su posicionamiento estratégico en el contexto internacional.

Josías Valle Guerrero es Magíster en Estudios Internacionales por la Universidad de Chile y Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad Católica de Honduras “Nuestra Señora Reina de la Paz”. Tiene estudios en Diplomacia y Relaciones Internacionales en la Academia Diplomática del Perú “Javier Pérez de Cuéllar”. Integrante de la Red China y América Latina: Enfoques Multidisciplinarios (REDCAEM).