Columna de Geopolítica y Geoestrategia, 1 de junio de 2018

Los BRICS y el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD): Perspectivas para América Latina

 Por Pamela Aróstica

Un debate muy actual es el rol de los bloques de integración y cooperación a nivel internacional y sus proyecciones. Y uno de especial relevancia es el bloque de los BRICS compuesto por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Este bloque conforma una asociación económico-comercial entre las 5 potencias emergentes más importantes del mundo, en la actualidad concentran el 42% de la población mundial y su participación total en la economía mundial ha experimentado un crecimiento del 12% al 23% en la última década, sumado a lo anterior mueven más del 20% mundial de la inversión. Su primera reunión se llevó a cabo en el año 2006, con la presencia de Brasil, Rusia, India y China, a partir del año 2010 se sumo Sudáfrica. Este bloque nace como consecuencia del creciente multipolarismo en las relaciones internacionales, y de la interdependencia económica global.

Claramente el hecho de que Brasil como una potencia regional sea parte de los BRICS, también constituye un puente para América Latina con estas economías, dado que este bloque se posiciona como un grupo clave para la comprensión de los escenarios geopolíticos y de los flujos comerciales del siglo XXI. En el marco de los BRICS, las instituciones claves del orden económico internacional, como el (Banco Mundial), y el Fondo Monetario Internacional (FMI) los que nacieron post acuerdos de Bretton Woods, son organismos que defienden los intereses económicos norteamericanos y de los países industrializados, y en respuesta los BRICS han buscado nuevos mecanismos para reflejar la nueva realidad de las economías emergentes y para ello plantearon como una de las iniciativas más relevantes la fundación del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD). Este tiene la función de contribuir a las crecientes necesidades de financiación de los países emergentes y en vías de desarrollo, para el logro de infraestructuras básicas que les permita desarrollarse. Por lo tanto, el año 2014 durante la 6° cumbre del grupo en Fortaleza, Brasil, los países miembros del BRICS decidieron inaugurar la primera sede del NBD en Shanghái el año 2015. Este banco nació con el objetivo de financiar proyectos de infraestructura y desarrollo sostenible en los países del bloque BRICS y también en otras economías emergentes y países en desarrollo.

En este contexto, una noticia de especial relevancia para América Latina, es la decisión conjunta por parte de los BRICS, de abrir su oficina regional de las Américas en Brasil en el transcurso de este año 2018. Se proyecta que la Oficina Regional de las Américas aumentará las capacidades operativas del NBD y podrá facilitar la identificación y preparación de potenciales proyectos a financiar en Brasil. El objetivo junto a su antecesora la oficina regional de África, inaugurado el año 2017 en Johannesburgo, Sudáfrica, es que la nueva oficina regional de las Américas pueda apoyar progresivamente una gama cada vez mayor de operaciones del banco.

Desde mi perspectiva el NBD tiene un enfoque de largo plazo que puede ser muy interesante para las economías de la región, no solamente por la apertura de esta oficina regional en Brasil, también porque desde un enfoque de fomento al desarrollo, contempla el financiamiento a proyectos de infraestructura, un desafío pendiente para América Latina, pero además desde una dimensión geopolítica, el NBD tiene proyectado incluir a otros países para ampliarse de manera equilibrada a todas las regiones del mundo hacia el 2021, lo que sin duda, abre perspectivas de futuro para que potencialmente otros países latinoamericanos con diferentes niveles de peso y desarrollo puedan sumarse al NBD.

 

Pamela Aróstica es Directora de la Red China y América Latina: Enfoques Multidisciplinarios (REDCAEM). www.chinayamericalatina.com