Serie Especial COVID-19. Columna sobre Economía, Comercio e Inversión, 1 de enero de 2021

Brasil, China y COVID-19: Perspectivas económicas para 2021

Por Ana Maria Rita Milani

La pandemia del COVID-19 que se inició en la ciudad de Wuhan en China, se extendió por todo el mundo provocando efectos diversos en los aspectos económico, social y sanitario, afectando a los países de forma diferente. En el caso de Brasil, el COVID-19 colocó en evidencia problemas estructurales históricos relacionados al desarrollo y que con la pandemia se fueron profundizados, como por ejemplo, el bajo desempeño del sector industrial, la precarización del mercado de trabajo, la desigualdad en todas sus formas, etc. Este panorama cuestiona el rumbo de la política económica actual que dificulta la salida de la crisis económica, social y sanitaria.

Así, este nuevo escenario global de pandemia llegó a Brasil en un momento en que el país presentaba un desempeño de bajo crecimiento y poco margen para la realización de políticas activas tanto fiscal cuanto monetaria. Brasil fue afectado por la pandemia del COVID-19 en varios aspectos, siendo los más relevantes los siguientes: por un lado, las medidas de aislamiento que paralizaron la actividad económica interna que ya venía respondiendo lentamente desde 2014 y, por otro lado, una fuerte recesión mundial que afectará a la economía brasilera dada su inserción en el comercio internacional periférica y dependiente.

Con relación a la actividad económica interna, Brasil en el año 2015 experimentó una caída del Producto Interno Bruto (PIB) de -3,5% y en los años siguientes presentó una lenta y leve mejoría creciendo a una tasa de 1% aproximadamente. Sin embargo la pandemia y las medidas de aislamiento afectaron esa trayectoria de crecimiento que tenía un bajo desempeño. Se espera que en 2020 el crecimiento caiga alrededor de 5%, según estimativas del IPEA (2020) lo que profundizará las consecuencias negativas para el mercado de trabajo, generando pérdidas de empleo, reducción de los niveles de salarios y aumento del trabajo informal. Los más afectados por la pandemia son los trabajadores informales. La tasa de desempleo refleja los efectos de la pandemia alcanzando en el tercer trimestre de 2020 un valor de 14,6%, mostrando un aumento en comparación a la tasa de 13,3% del segundo trimestre y, también es mayor que la tasa del mismo período del año 2019 que fue de 11,8% (PNAD Contínua, 2020). Es importante destacar que esta tasa es la más alta en los últimos tres años. De esta forma, el desempleo aumentó y junto con él, crece la precarización del mercado de trabajo y la informalidad. Estos factores afectarán las dimensiones de la pobreza y de la vulnerabilidad en Brasil. Además, frente a este contexto se presenta un aumento del grado de incertidumbre con respecto al futuro.

De acuerdo con el informe de la CEPAL (2020b), la recesión mundial sólo se compara a la que sucedió en los años 1914 (Primera Guerra Mundial) y en 1930 (la Gran Depresión). Sin embargo, la economía mundial ha presentado en los últimos meses del año 2020 una evolución favorable, estimando que el crecimiento del PIB presente una caída de -4,4% en 2020 mientras que la previsión para 2021 es de crecimiento a una tasa de 5,2%. Según este informe, las exportaciones de América Latina para el mundo tendrán una caída de aproximadamente 15% comparadas con 2019, lo que condiciona totalmente el desarrollo de la región. Sin embargo, el comercio internacional, después de la fuerte caída de aproximadamente 18% en la primera mitad del año 2020 comparada con 2019, ya presenta una recuperación reflejado en el aumento el precio de los commodities, los cuales habían caído en el primer trimestre de 2020, aunque nuevamente en el tercer trimestre presentaron un estancamiento. Las cadenas globales de valor fueron las principales fuentes de transmisión de los efectos de la pandemia fundamentalmente al verse interrumpidas (CEPAL, 2020a).

Con la llegada de la pandemia del COVID-19 en el mes de enero de 2020, China adopto medidas de aislamiento cerrando temporalmente la provincia de Hubei y las fronteras del país, ello tuvo implicancias en la suspensión de exportaciones de insumos para industrias como la automotriz, electrónica, farmacéutica y de suministros médicos. Esto llevó a la paralización por varias semanas de fábricas en América del Norte, Europa y el resto de Asia debido a que China es el principal proveedor de insumos de partes y componentes, con un 15% de los envíos mundiales en 2018 (CEPAL, 2020a). A partir de marzo, China gradualmente volvió a abrir su economía para avanzar hacia la normalización de las exportaciones. Sin embargo, el comercio internacional fue afectado por medidas de cierre de las fronteras y disminución de la producción de bienes y servicios en las diferentes regiones del mundo lo que limito esa normalización con rapidez.

China experimentó una contracción de su PIB menor que el promedio mundial, ya que controló rápidamente el brote de la pandemia y reabrió su economía relativamente rápido. Las últimas proyecciones de crecimiento del PIB chino en 2020 alcanzaron 1,9%, aumentando la previsión de 1,0% hecha en junio 2020 (IPEA, 2020). Este cambio de tendencia tiene como base el aumento en la producción industrial, ventas del comercio e inversiones fijas que registraron en septiembre 2020 tasas anuales de crecimiento más altas que las del primer trimestre de ese año. Fundamentalmente, la recuperación de la economía china está siendo sostenida por las inversiones en infraestructura, que refleja la expansión del crédito, que aumentó en casi 60% si se compara con el mismo período de 2019. Esas inversiones crecen a valores mayores que los anteriores a la pandemia. La recuperación de la producción industrial puede ser atribuida a la recuperación de la demanda interna y, en menor medida, de la demanda externa. Se espera que China mantenga las políticas fiscales y monetarias expansionistas, las cuales continuaran sosteniendo el objetivo del modelo desarrollo en curso.

Estas proyecciones dependen claramente de como la pandemia se irá desenvolviendo en el transcurso del actual año 2021, de la evolución del número de infectados, particularmente en Brasil que todavía no inició una política de vacunación de la población. Para 2021, la expectativa del avance de las medidas de inmunización masiva de la población por medio de la vacunación puede influenciar el ritmo de recuperación de la economía mundial. Es evidente que para recuperar la economía, además de las medidas de vacunación, se debe pensar en políticas activas fiscales y monetarias que reactiven la economía y el mercado interno. Finalmente, las perspectivas económicas para China en este 2021 proyectan que su crecimiento ganará impulso liderando la economía mundial. Sin embargo para Brasil, las perspectivas son poco alentadoras, fundamentalmente porque para volver a crecer se requiere de medidas estructurales que lleven a estabilizar la economía a nivel en del empleo, consumo e inversiones. Sin modificar la política económica y social actual adoptada por Brasil, se está lejos de entrar en la senda del crecimiento y, mucho menos, del desarrollo.

Referencias:

CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) (2020a). Informe Especial. COVID-19. Nº6. Agosto.

CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) (2020b). “América Latina y el Caribe ante la pandemia del COVID-19: efectos económicos y sociales”. Informe Especial COVID-19. Nº1. 3 de Abril. En: https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/45337/4/S2000264_es.pdf (Consultado 15.12.2020)

Instituto de Pesquisa e Economia Aplicada (IPEA). (2020). Carta Conjuntura. Nº49. 4º Trimestre.

Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios Contínua (PNAD Contínua). (2020). Portal do Governo Brasileiro. Instituto Brasileiro de Geografia e Estatistica (IBGE). En: https://www.ibge.gov.br/estatisticas/sociais/trabalho/9171-pesquisa-nacional-por-amostra-de-domicilios-continua-mensal.html?=&t=o-que-e (Consultado 15.12.2020)

 

Ana Maria Rita Milani es Doctora en Economía por la Universidad Federal de Rio Grande do SUL. Profesora adjunta de la Facultad de Economía, Administración y Contabilidad y Profesora del Programa de Máster en Economía Aplicada en la Universidad Federal de Alagoas (FEAC-UFAL) en Brasil. anamilani16@hotmail.com